lunes, 27 de octubre de 2025

 

MORANTE, SIEMPRE MORANTE

 

 

De seda el alma y temple en su mirada,

Morante surge, viento de otra era,

sus manos, al rumor de la montera,

dibujan la nostalgia enamorada.

 

 

Su capote, abanico de alborada,

reposo en oro y sangre verdadera;

Y el toro, al ver su estampa tan torera,

detiene su embestida emocionada.

 

 

No torea: pinta el aire y lo perfuma,

como un poeta andaluz en movimiento,

que al verso, da su vida y su fortuna.

 

 

El ruedo es lienzo, y él, presentimiento

que el arte puro, cuanto más se esfuma,

se queda en la memoria y/o en el viento.

 

 

 

 

                       L. Carlos de Torres Segovia

                       Octubre 2025