Parte V
L. Carlos de Torres Segovia
Murcia
septiembre 2026
Parte V
L. Carlos de Torres Segovia
Murcia
septiembre 2026
Parte IV
Parte III
Parte II
Parte I
Para el hombre que se precie Fuiste precoz desde siempre
no existe mejor regalo hasta en la noche aprendías,
que, perpetuar a su especie cuando estabas en su vientre
con un varón, sin mas reparo. a tu madre sorprendías.
Esto pasó contigo, Desde pequeño supiste
que viniste a culminar que el atar bien los zapatos
deber muy bien cumplido, no solamente consiste
de una pareja en amar. en firmar dos garabatos.
Desde pequeño se supo Fuiste primero en el agua,
tallo verde que despunta, en correr tras la pelota,
que acabaste con el cupo cuerpecillo donde fragua,
si a tu personalidad se junta, una personalidad que flota
una cabeza amueblada, como aceite que engalana
una nariz perfilada, que
brilla con lo que toca.
anchos hombros que soportan,
una figura tallada.
Eres
noble y altanero,
ola que rompe sin freno.
Si tu tez era morena, Eres volcán en activo
y tu pelo blanco armiño, mar en calma para el remo.
tus ojos siempre en la escena Eres presa de tu esmero
atentos desde muy niño. que hace que seas cautivo
de tu fulgor contenido.
De tu padre
SONETO AL CRISTO DE LOS
FAROLES
Córdoba,
noche de flores,
te da su luz encendida;
mi alma queda prendida
entre rezos y clamores.
Tu farol
guarda la aurora,
y en tu cruz, toda esperanza
late firme mi confianza
cuanto la noche atesora.
Ante ti reza
la gente,
y recibe paz el corazón,
con fe firme y convincente;
Tu dolor
sigue presente,
ofreces luz y protección,
Cristo amado y omnipotente.
L. Carlos de Torres Segovia
Murcia Agosto 2026
CARTA AL TODOPODEROSO
Escucha Señor
la petición de este siervo,
que te implora con fervor
me rescates de este infierno.
Libéranos Señor
de tanto inútil con cargo,
pues el tiempo se hace largo
y no les sobra pudor.
Libéranos oh Dios mío
de tanto demagogo en activo
que hacen presa y cautivo
al pobre ciudadano de a pie,
al que solo le queda la Fe
y no recibir más castigo.
Libéranos Señor
de tanto progresista en funciones
que solo atiende sus pretensiones
de alcanzar el solo la ola,
sujeto por quien lo engola
y exprimir al pobre, sin concesiones.
Libéranos Señor
de tanta feminazi presente,
que en lugar de esforzarse y unir
a los dos sexos de la tierra,
busca la lucha y destierra
una actitud coherente
que mire siempre de frente
haciendo una causa en común.
Libéranos oh Dios mío
de tanta execrable violencia,
acrecentada por la negligencia
de seres tiranos y altivos,
y viene a romper la inocencia
que hace a los hombres, furtivos.
Tu que puedes impide
que el mal actor aparezca
en la escena principal
ya, que el ser humano se mide
por su fuerza y entereza
y su actitud magistral.
Libéranos Señor de tanto sabio
que de tanto saber, no saben nada
no escuchan ni oyen, pura ensalada
y hacen de mi, perro que rabio.
En una palabra, Señor
dame resignación y paciencia
que hagan de mi un luchador,
y logre con maña y sapiencia
de esta guerra, triunfal ganador.
L.
Carlos de Torres Segovia
EL MEDICO Y EL POETA
El médico y el poeta caminan
por el mismo sendero:
uno toma el pulso al mundo en una muñeca,
el otro en la palabra que despierta.
El médico
busca el latido escondido en la carne;
el poeta, el silencio que guardan las almas.
Los dos
protagonistas de un amor verdadero.
Ambos conocen el temblor que
habita el cuerpo,
la fiebre que enciende la mirada,
la herida que no sangra, pero duele igual.
El médico estudia los nombres del
dolor:
asma, fiebre, tristeza, muerte.
El poeta los pronuncia, como si fuesen oraciones.
Y cuando la ciencia calla,
la poesía susurra lo que aún puede salvarse:
una esperanza, un recuerdo, un amor.
El médico y el poeta se miran,
y en sus ojos se reconocen:
uno cura con las manos, el otro cura con sus versos.
L. Carlos de Torres Segovia