A MI
HIJO LUIS CARLOS
Para el hombre que se precie Fuiste precoz desde siempre
no existe mejor regalo hasta en la noche aprendías,
que, perpetuar a su especie cuando estabas en su vientre
con un varón, sin mas reparo. a tu madre sorprendías.
Esto pasó contigo, Desde pequeño supiste
que viniste a culminar que el atar bien los zapatos
deber muy bien cumplido, no solamente consiste
de una pareja en amar. en firmar dos garabatos.
Desde pequeño se supo Fuiste primero en el agua,
tallo verde que despunta, en correr tras la pelota,
que acabaste con el cupo cuerpecillo donde fragua,
si a tu personalidad se junta, una personalidad que flota
una cabeza amueblada, como aceite que engalana
una nariz perfilada, que
brilla con lo que toca.
anchos hombros que soportan,
una figura tallada.
Eres
noble y altanero,
ola que rompe sin freno.
Si tu tez era morena, Eres volcán en activo
y tu pelo blanco armiño, mar en calma para el remo.
tus ojos siempre en la escena Eres presa de tu esmero
atentos desde muy niño. que hace que seas cautivo
de tu fulgor contenido.
De tu padre
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