MORANTE, SIEMPRE MORANTE
De seda el alma y temple en
su mirada,
Morante surge, viento de
otra era,
sus manos, al rumor de la
montera,
dibujan la nostalgia
enamorada.
Su capote, abanico de
alborada,
reposo en oro y sangre
verdadera;
Y el toro, al ver su estampa
tan torera,
detiene su embestida
emocionada.
No torea: pinta el aire y lo
perfuma,
como un poeta andaluz en
movimiento,
que al verso, da su vida y
su fortuna.
El ruedo es lienzo, y él,
presentimiento
que el arte puro, cuanto más
se esfuma,
se queda en la memoria y/o
en el viento.
L. Carlos de Torres Segovia
Octubre 2025
MORANTE, torero de ARTE para la eternidad.(L.del Rosal)
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