jueves, 30 de abril de 2026

 


DEL DIVINO AMAR


En prado de ternuras suspira el alba pura,
y el alma, en dulce anhelo, la dicha halla segura;
que amor, dorada llama de origen celestial,
eleva y ennoblece su vuelo virginal.


La rosa se deshoja, más deja aroma eterno;
así el querer humano se trueca en bien supremo;
pues quien ardiendo vive en llama tan serena,
halla en gozo profundo remedio a toda pena.


No es fuego carnal solo, ni ciega fantasía,
más rayo que del cielo desciende en armonía;
y al pecho que lo acoge le infunde noble ardor,
templanza en la victoria y paz en el dolor.


Oh dulce amor divino, clemencia luminosa,
que haces de dura piedra gentil y tierna rosa:
guía mi frágil vida por senda de verdad,
y en tu fulgor eterno me guarde la piedad.


 

                            L. Carlos de Torres Segovia                                           

                            Abril 2026

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Escribe tu comentario