馃彴 ROMANCERO
DE LA FAMILIA
DE TORRES DE NAVARRA
I. Del origen Real de los Torres de
Navarra
De las nieves de Navarra,
bajo el monte, junto al valle,
donde el Ebro en su murmullo
besa el trono de los grandes,
un apellido, De Torres, nombre
de nobleza y de linaje;
de reyes viejos de Estella,
de los fueros, de los lares.
Surgieron de
sangre de reyes,
por herencia y por coraje,
y en su escudo, una corona,
谩guila bic茅fala y torres al aire.
De los
bosques del Roncal
baj贸 un d铆a su estandarte,
y en Navarra resonaron
sus clarines,…….al combate.
“Por la fe y
por la corona,
por Castilla y por su madre,
iremos donde la cruz
nos reclame y nos ampare.”
II. El viaje hacia el Sur
Por Castilla
caminaban,
al paso firme y leal,
De Torres, hijos de guerra,
de armadura y de cantar.
Pasaron
duros inviernos
pasaron hambre, necesidad
hasta hallar en tierras moras
la promesa del altar.
Ja茅n, la de
altos torreones,
les mir贸 con su mirar:
tierra de oliva y de fuego,
tierra de sangre y de pan.
Dijo el
viejo capit谩n:
“Navarra se queda atr谩s,
pero el alma no se entrega,
ni la historia, nos ha de olvidar.”
III. La toma de Ja茅n
Brill贸 el
acero en la aurora,
retumb贸 el eco marcial;
los moros en la muralla
rezaban por no caer m谩s.
“¡Por Santiago
y por Navarra!”,
“¡Por Espa帽a, mi lealtad!”
y la torre del castillo
se ti帽贸 de claridad.
Abri贸 el cielo en rojo y oro,
como si Dios estuviera all谩,
y el pend贸n de los De Torres
bes贸 el muro y se alz贸 triunfal.
Desde
entonces en Ja茅n
su blas贸n vino a morar,
con el 谩guila y la torre,
con la espada y su lealtad.
IV. Fundan solar y memoria
Al abrigo de
olivares,
en sus tierras quisieron quedar;
al sur hallaron descanso,
y en Ja茅n su nuevo hogar.
Levantaron
casa de piedra,
con reja y patio solar,
donde el eco de Navarra
se mezclaba al del cantar.
En los
muros, los escudos
de su antigua heredad,
y en los rezos, la memoria
de los reyes en su af谩n.
V. Los siglos y la estirpe
Pasaron
siglos y guerras,
vino el tiempo a reposar;
m谩s el nombre de los Torres
no dej贸 de resonar.
Hidalgos
entre los nobles,
en consejo y en el altar,
fueron jueces, fueron padres,
de palabra y de lealtad.
Cuando el
reino fue Castilla,
cuando el reino fue unidad,
sus apellidos, antiguos,
ya sonaban con solaz.
VI. Ep铆logo del linaje
Hoy, a煤n se canta en la noble ciudad
de Ja茅n la copla del olivar:
con la estrella y con la paz.”
Si escuchas
junto al castillo
cuando el viento quiere hablar,
oir谩s voces que resuenan:
—¡De Torres, y en su lugar! —
¡Gloria a aquella casa noble,
del alma clara admirad,
que uni贸 la sangre del norte
con el sol y el olivar!
L. Carlos de Torres de Navarra
Segovia
Murcia octubre 2025
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